"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela"
Albert Einstein

sábado, 27 de abril de 2013

Legionelosis

Ya llega el buen tiempo y aumentan las temperaturas. Durante este periodo suelen escucharse en la televisión o leerse en la prensa  casos de una enfermedad (la Legionelosis) causada por una bacteria denominada Legionella pneumophila.

Se trata de un bacilo con flagelo, Gram negativo, que viven en el agua y que presenta un óptimo crecimiento entre los 35 y 45ºC favorecido por la presencia de materia orgánica.
Existen muchas especies (y serotipos) de bacterias del género Legionella; pero la mencionada anteriormente es la más importante puesto que da lugar a dos formas de enfermedad muy conocidas: la Enfermedad del Legionario y la Fiebre de Pontiac.
En ambos casos la enfermedad se contrae por inhalación de aerosoles; pequeñas gotitas de agua que tienen en su interior a la bacteria. No se transmite de persona a persona.
En general son los adultos de mediana edad, las personas mayores, personas fumadoras y aquéllas con deficiencias en su sistema inmune las que se ven más afectadas y en las cuales la enfermedad cursa de manera más grave.


La Legionella aparece en tuberías, en torres de refrigeración y en otros sistemas de acumulación de agua. Normalmente de grandes edificios, como hospitales y hoteles; de ahí que cuando existe un brote de la enfermedad salten las alarmas y se haga público aunque lo más común es que aparezcan casos aislados de los cuales no siempre se puede determinar el origen de la infección. También se encuentra en la naturaleza, por supuesto, normalmente asociada a aguas termales.
En el caso de la Enfermedad del Legionario tiene lugar una neumonía con fiebre, tos, dolores musculares, dolores de cabeza, cansancio, pérdida de apetito, etc. Entre el contagio y la aparición de estos síntomas cursan unos 2-5 días. Se trata de una enfermedad grave, con tasas de mortalidad que pueden llegar al 30%. El tratamiento de la misma se realiza con antibióticos.
La Fiebre de Pontiac tiene un periodo de incubación corto, de 1-2 días, tras los cuales aparecen dolores musculares y fiebre. Estos síntomas remiten en menos de una semana sin necesidad de tratamiento.

Si queréis conocer algo más sobre la normativa en España y las medidas de control y prevención podéis pinchar aquí.

Por último, comentar que todos podemos encontrarnos expuestos a esta bacteria en momentos de nuestra vida y que ello no implica que tengamos que contraer necesariamente la enfermedad; así que, como siempre, precaución pero no alarmismo.

No ha sido un post muy largo pero es que estoy desentrenada; ya que, como siempre, he dejado mucho tiempo desde la última vez que escribí una entrada. Os pido perdón.

viernes, 21 de diciembre de 2012

¡Felices Fiestas!

Bueno, bueno, bueno… llegan las Navidades y un nuevo año comenzará en unos días (eso si no se acaba el mundo hoy, por supuesto). Espero que el 2012 no os haya tratado muy mal y que el 2013 venga lleno de cosas buenas.

Muchas gracias a todos los que leéis el blog, a los que dejáis preguntas o comentarios, a los que os habéis hecho seguidores… me siento muy contenta de que seáis parte de “Miss Parasitos”, que empezó como una broma y ya lleva dos años por el ciberespacio.

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!


viernes, 12 de octubre de 2012

Síndrome de marchitamiento de las orejas de mar

Una edición más, fui  invitada como docente en un master (gracias por confiar en mí!!) siendo “mi” tema  “Parasitología de moluscos bivalvos”. Este año, entre otras novedades estaba el introducir virus y bacteria; y de ahí mi entrada de hoy…

El Síndrome de marchitamiento de la oreja de mar es una enfermedad causada por una bacteria, de la familia de las rickettsias y que afecta a los abulones u orejas de mar (género Haliotis). La bacteria se denomina Xenohaliotis californiensis.

La bacteria se divide en el interior de vacuolas en el citoplasma de las células del epitelio intestinal. La transmisión es directa,  horizontal, y parecen existir colonias de ascidias que actuarían como vectores de la infección concentrando la bacteria. La enfermedad suele manifestarse al aumentar la temperatura del agua: anorexia, pérdida de las reservas de glucógeno, pérdida de fibras musculares, glándula digestiva moteada, degeneración de los tejidos, metaplasma de los túbulos del digestivo,… Es muy característica la incapacidad de los animales para mantenerse en vertical o invertidos en los sustratos y son muy fáciles de despegar de los mismos por la atrofia que tiene lugar en el músculo del pie.


Suroeste de Norteamérica y Baja California eran las principales zonas afectadas por la bacteria pero el posible transporte de orejas infectadas a Chile, Japón, España, Irlanda, entre otros países, hace sospechar que la enfermedad se encuentra mucho más extendida.

La mortalidad varía según la especie de Haliotis con unos porcentajes entre el 35-100%. Hay además especies en las que, aún estando presente el patógeno, no aparecen signos clínicos de la enfermedad. No existe un tratamiento del todo efectivo pero el uso de oxitetraciclina ayuda a reducir las pérdidas.

Bueno, una explicación corta pero intensa. No voy a prometer que voy a escribir pronto, que luego no lo cumplo y me siento fatal; pero gracias a todos los que me leéis en todo el mundo.

sábado, 17 de marzo de 2012

Niños y parásitos

Pues no; no voy a hablar de los parásitos que afectan a los niños; que mi blog es de Parasitología, “y lo que surja”…y resulta que ha surgido otra cosa.

Ayer fui al colegio de mis hijas a dar una charla sobre Biología, y más concretamente sobre Parasitología, a niños de entre 6 y 8 años. La experiencia fue increíble. Conocían un montón de cosas (espero que ahora sepan alguna más) sobre parásitos y me lo pasé realmente bien.

Muchas gracias a los profesores por su invitación y a los niños por su cariño y atención, y por regalarme esa canción tan bonita. Mención especial merece Iker por su trabajo sobre qué es ser biólogo y por ponerme al mismo nivel que Stephen Hillenburg, biólogo marino, más conocido por ser el creador de Bob Esponja. No sé no sé… se me están ocurriendo algunas ideas sobre un piojo errante o algo por el estilo… ¿algún ilustrador cerca?












LO MEJOR, la sonrisa de mi hija pequeña y esos cientos de besos que me dio a lo largo del día…. ¡Y lo orgullosa que está de que su madre tenga un Pupi*! (Cariño, mami también te quiere un montón).

Desde aquí dar las gracias a los profesores, que día a día, se esfuerzan por educar a nuestros hijos, adoptándolos casi como propios y que sacan tiempo y energía, más allá de sus obligaciones profesionales, para hacerlo realidad. Aunque no os lo creáis muchos padres somos conscientes de ello.


* Pupi.- Sello de honor otorgado en clase de mi hija pequeña a aquellos que han hecho bien su trabajo.

jueves, 2 de febrero de 2012

Síndrome de Morgellons

Hace unos días uno de los miembros del grupo de PMV&I en Facebook, publicó un link al último estudio sobre este síndrome. Desde entonces me tiene totalmente fascinada y no logro encontrar nada que ponga un poco de sentido a esta extraña dermopatía.

Esta enfermedad, o más correctamente, ente síndrome (conjunto de síntomas que caracterizan una enfermedad o el conjunto de fenómenos característicos de una situación determinada) se caracteriza por la aparición de lesiones en la piel, a veces similares a picaduras de insectos; otras como excoriaciones, heridas, etc; de las cuales parecen surgir pelillos, fibras, pelusas, escamas y un sinfín de extrañas estructuras. Existe además una sensación de hormigueo, o aguijonazos bajo la piel que suelen ser descritos por los pacientes como si existiera algún tipo de “organismo” bajo la misma y que probablemente fueron el origen de que a este síndrome se le relacionara con el delirio Dermatozoico o parasitosis delirante. Entre otros síntomas se encuentran la fatiga, depresión, deterioro cognitivo, trastornos afectivos, fibromialgias, artralgias… un montón de síntomas que varían de unos pacientes a otros.


Los resultados del estudio del CDC no llegan a ninguna conclusión aunque en mi opinión hay cosas muy curiosas a tener en cuenta. A continuación voy a expresar mi interpretación de algunos de los resultados obtenidos (algunos también sugeridos en el artículo), de manera que en ningún momento quiero decir que lo dicho aquí sea cierto:
1.- En el análisis de las fibras se muestra que la mayoría de ellas son de algodón. Esto sugiere que pueden tener un origen externo, fruto de los continuos rascados y que quedan retenidos en el interior de la lesión debido al crecimiento córneo de la piel sobre ésta.
2.- No se ha encontrado ningún agente infeccioso, por lo que parecen descartarse virus, bacterias y parásitos en este proceso. El hecho de que existan pacientes que mejoren con el uso de antibióticos simplemente me hace pensar en la existencia de infecciones bacterianas secundarias o en el efecto placebo. Sin embargo, hay algún estudio que sugiere cierta relación con la enfermedad de Lyme (causada por la bacteria Borrelia burgdorferi).
3.- La mitad de los individuos estudiados consumían o habían consumido drogas (prescritas por un médico o ilegales) y un alto porcentaje (75%) había estado expuesto a disolventes dentro de sus actividades de tiempo libre (hobbies). En éste punto el síndrome me recuerda mucho al delirio dermatozoico que presentan algunos consumidores de drogas.
4.- Parece existir cierta relación entre la enfermedad y ciertas deficiencias cognitivas (no relacionadas con déficit en el cociente de inteligencia); aunque no termino de entender si esto es origen o consecuencia de la enfermedad.

¿Enfermedad psicológica? ¿Enfermedad infecciosa? ¿Enfermedad causada por fármacos? ¿Enfermedad genética? ¿Una combinación de todo? En fin, que todo seguirá siendo un misterio aunque las alteraciones fueron descritas hace más de 300 años. Por cierto, el nombre, acuñado en 2002 por la bióloga Mary Leitao (cuyo hijo padecía el síndrome) procede de unos escritos del siglo XVII sobre una enfermedad de características similares.

Seguiré leyendo sobre este síndrome… realmente fascinante…

miércoles, 18 de enero de 2012

Enfermedad del punto blanco


La enfermedad denominada punto blanco, Ictioftiriasis o simplemente Ich es una enfermedad muy común en los peces de acuario de agua dulce y está causada por el ciliado Ichthyophthirius multifiliis. En ella se ven a los peces con pequeños puntos o costras de color blanco sobre la superficie del cuerpo. Suelen detectarse en primer lugar en las aletas aunque el parásito no tiene preferencia por ninguna zona en especial.
El Ichthyophthirius posee distintas fases en su ciclo de vida; de las cuales no daré el nombre, que luego me escribís diciendo que no os gustan mis “palabrejas”. En resumen, el ciliado nada hasta la superficie del pez en la que se fija. El pez reacciona ante el parásito y forma los pequeños quistes blancos que podemos apreciar a simple vista. En esta fase el parásito madura y se alimenta de las células epidérmicas del hospedador (tu querido pececillo!). En un momento determinado abandona el pez y se enquista en cualquier parte del acuario donde se divide dando lugar a más parásitos que de nuevo nadarán buscando peces a los que infectar.
En los primeros días de infección los peces suelen comportarse de manera extraña rascándose contra los sustratos presentes en la pecera (arena, rocas, etc.), pueden dejar de comer e incluso disminuyen su movilidad. Luego aparecen los característicos “granitos blancos” de aproximadamente medio milímetro de diámetro. La presencia de los puntos o costras en las branquias u ojos ocasiona problemas respiratorios y de visión en los peces.

La foto es de uno de los peces de mi hija pequeña… pero ya están a tratamiento!!

Entre los tratamientos se encuentra el aumento de la temperatura del agua del acuario a 30ºC, cambios de agua durante varios días, también tenemos el verde malaquita y el azul de metileno combinados o no con formol. Parece que variaciones en el pH (usando pHs bajos) pueden ayudar también a la eliminación del parásito, pero habría que ver si tus peces toleran esta variación. En general, los tratamientos son efectivos sobre la fase libre y la enquistada en el sustrato y no sobre el parásito presente en el pez; de manera que, si no se realiza un tratamiento adecuado, no es extraño que resurja de nuevo la enfermedad; sobre todo ante cambios bruscos de temperatura.

martes, 17 de enero de 2012

Lo siento...

Hoy había publicado una entrada sobre la enfermedad del punto blanco en los peces de acuario y, sin querer (y aún no sé cómo), la he borrado. No logro encontrar el archivo escrito, de manera que mañana lo haré todo de nuevo...lo siento mucho... soy un desastre...
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