"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela"
Albert Einstein

lunes, 27 de diciembre de 2010

La seca del pino

Se me ha ocurrido que este post debería tratar sobre un parásito relacionado con estas fechas y, pensando en los bonitos y decorados árboles de Navidad, que mejor que un parásito que afecte a estos arbolitos…
La enfermedad denominada como “decaimiento o marchitamiento súbito del pino”, “decaimiento de las coníferas”, "PWN" (del inglés, pinewood nematode) o “seca del pino”; es causada por un nematodo parásito llamado Bursaphelenchus xylophilus.
Este nematodo parásito mide menos de un milímetro y se alimenta de las células epiteliales que rodean los conductos productores de resina  de las coníferas (principalmente del género Pinus) y, según avanza la enfermedad, se alimenta de los hongos que proliferan en los árboles moribundos.
El parásito pasa por distintos estadios larvarios hasta mudar a las formas adultas. Además, utiliza insectos como vectores (normalmente coleópteros del género Monochamus) para pasar de unos árboles a otros.

El parásito es originario de Norteamérica, desde donde pasó a otros países. En la Península Ibérica aparece el Portugal en torno a 1999, en Extremadura en 2008 y, oficialmente a Galicia este año.
El primer síntoma de la enfermedad es un descenso en la producción de resina. Este descenso conlleva que el árbol sea más susceptible al ataque de otros organismos patógenos, como los hongos. Posteriormente al descenso en la producción de resina se produce el marchitamiento de las hojas, normalmente las del tercio superior y va avanzando hasta secar toda la copa del árbol dando lugar a su muerte. Normalmente, iniciada la infección, los árboles no sobreviven más allá de 1 a 3 meses.
No existe un tratamiento efectivo para el control del nematodo; por lo que es muy importante la prevención. Estadios larvarios se mantienen durante largo tiempo en la madera cortada y, aunque existe un tratamiento térmico para matarlos, nunca se puede asegurar su completa eliminación. De ahí la importancia del Pasaporte Fitosanitario en las importaciones de madera.
¡Felices Fiestas a todos!



martes, 7 de diciembre de 2010

Urastoma cyprinae: Biología y Aplicaciones

Estoy de vuelta y el “algo pendiente” ya está terminado…ya soy “Dra. en Biología” (por fin!!!). Así, este post se lo voy a dedicar al parásito que me ha permitido tal proeza, Urastoma cyprinae. El título del post es, por tanto, el de mi tesis doctoral. Como es costumbre en el blog, trataré el tema de la manera menos académica posible para que todos comprendais.
Urastoma cyprinae es un turbelario de vida parásita que había sido descrito en las branquias de numerosas especies de moluscos bivalvos; principalmente mejillones y ostras. En la Ría de Vigo observamos al parásito en las branquias de mejillón Mytilus galloprovincialis. Entre la patología que causa se encuentra la desorganización de los filamentos branquiales, hipertrofia de las células epiteliales, infiltrado hemocitario, etc. En los casos en los que la carga parasitaria es alta (muchos parásitos en un solo mejillón) aparece gran hiperplasia y fusión de los filamentos branquiales. ¡Qué rollo!, ¿verdad?...En resumen, el parásito altera la superficie de las branquias generando dificultades en el mejillón para alimentarse y respirar.
El parásito puede observarse durante todo el año en las branquias del mejillón pero aumenta su número en verano y otoño para luego descender en invierno, al igual que lo hace su prevalencia (es decir, desciende el número de turbelarios en el mejillón y el de mejillones que se encuentran parasitados).

En cuanto a su morfología es alargada y tiene toda la superficie cubierta de cilios. Mide entre 0,2 y 1 mm. Presenta dos manchas oculares en el extremo anterior y una faringe y un poro orogenital en el posterior. Nada moviendo sus cilios y por contracciones de su musculatura. Ante un foco de luz, nada rápidamente intentando alejarse de ella.
El parásito alcanza la madurez sexual en el mejillón. Una vez maduro sale de él y sobre las rocas y la arena construye una estructura a modo de capullo en la que deposita sus huevos (llamados cápsulas ovígeras). Tras el embrionamiento se produce la eclosión de las cápsulas y se liberan versiones en pequeño tamaño del turbelario (formas juveniles) que nadan y ascienden para penetrar y parasitar a nuevos mejillones. Estas formas juveniles, al contrario que los adultos, se sienten atraídas por la luz.

Y hasta aquí el mini-resumen. Creo que es suficiente, aunque hay más…como que U. cyprinae podría utilizarse como biomarcador o en bioensayos; como que este parásito a su vez está “parasitado”,  pero todo eso ya es otra historia…
Aprovechar para dar las gracias a todos por vuestro apoyo y ánimos con la tesis. Besos a todos (ya sabéis quienes sois!!!).
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